Corrían los años 90 en Alemania y, en un pequeño pueblo del noroeste, Arnd Reichow se adentraba en el pujante mundo electrónico de la zona, con vínculos entre las escenas de Holanda y Bélgica. Al tiempo nacería el proyecto Drumcomplex, formado inicialmente con su hermano. Desde 2002 hasta la fecha, varios álbumes y releases han contribuido a formar su sonido y trayectoria, que se completa con un programa de radio y un sello propio: Complexed Records. En especial, los últimos dos años —antes de la pandemia— han sido efervescentes para Drumcomplex: festivales y giras han sido la tónica que le acompañó hasta que llegó la encerrona del pasado marzo.

En este complicado 2020, Drumcomplex ha regresado a su trabajo anterior a 2016, cuando compaginaba las actuaciones y un puesto en una empresa de logística. Sin embargo, gracias a su programa de radio y al reciente lanzamiento su último álbum The Story Of Now, la pandemia no ha amededrentado sus ganas de seguir en la escena, más bien todo lo contrario. Desde el realismo, la paciencia y las ganas de seguir produciendo y actuando, el artista alemán nos habla, entre otras cosas, de sus comienzos, sus planes actuales y de cómo ha dejado, él también, de estar tan presente en las redes.

DRUMCOMPLEX by MARIA KOLTSCHIN.DRUMCOMPLEX by MARIA KOLTSCHIN.

DRUMCOMPLEX by MARIA KOLTSCHIN.

Si este año no hubiese tenido a la pandemia del coronavirus como protagonista, ahora, a finales de 2020, deberías estar actuando en Asia.

Sí, también a finales del pasado septiembre tenía planeado ir a Sudáfrica para actuar en un festival. Sin embargo, ahora el problema es que no sabemos dónde supuestamente teníamos que estar, porque no avanzamos en el proceso y llevamos muchos meses así. Había muchos planes, comencé a pinchar a principios de año en América del Sur. Creo que hubiese pinchado mucho ahí este año, también en muchos festivales. Ahora no estamos planeando nada, además decidí dejar de buscar actuaciones:

«No quiero pinchar ni delante de coches ni con un grupo de personas sentados en una silla o algo así. No es algo que realmente me apetezca» —Drumcomplex

Lo comprendo, es como una reducción de la experiencia, y todo el mundo está entre incómodo y pensando todo el rato que no es lo mismo. 

Exacto.

Ubicándote geográficamente, vives en Alemania.

Sí, en una población a unos cien kilómetros de Düsseldorf. Se llama Emmerich y está justo en la frontera con Holanda. Estamos a medio camino entre Ámsterdam y Düsseldorf.

Imagino que crecer ahí, cuando comenzó tu interés por la electrónica, fue muy estimulante, porque bebías de la energía de dos países muy punteros, Alemania y Holanda al mismo tiempo. 

Creo que los holandeses fueron muy inteligentes a la hora de crear grandes festivales y eventos en clubes. Comenzaron con el techno en los noventa, y había un club a 50 kilómetros de mi ciudad en el que estuvieron, en su momento, artistas como Jeff Mills o Luke Slater. Muchos de los grandes nombres del techno pasaron por esta pequeña localidad. Por otro lado, eran muy abiertos de mente, y su forma de salir era distinta que en mi ciudad, así que Holanda fue un gran lugar para mí para salir. Por supuesto, también fui a muchas fiestas en Alemania, en el Düsseldorf de los noventa. Después la ciudad se calmó mucho a nivel de fiestas, y en los últimos años no ha habido gran cosa. Por otro lado, también llegó una enorme influencia de Bélgica, que también queda cerca de mi zona.

¿Cómo fue esa temprana fascinación por la electrónica, a través de tus amigos, por tu cuenta? En aquella época la electrónica no era comercial, no sé cómo te adentraste en ella.

En los ochenta escuchaba punk y metal, todo muy ruidoso y acelerado. En aquella época iba con skateboard. Entonces llegó la ola del Acid, con el Acid House y el techno que arrancó en los noventa. Recuerdo pensar que era una mierda y que no quería saber nada de ello. Sin embargo, una noche, creo que alrededor de 1992, fuimos a una fiesta en Düsseldorf con mis amigos y me quedé fascinado por el track de Speedy J Pull over. ¡Fue una fascinación total! Ahí comencé a ir a las tiendas de discos y a salir los fines de semana. Realmente disfrutaba mucho viendo los djs pinchar. En casa de mis padres tenía dos tocadiscos y ahí comencé a practicar para cuadrar los temas. Así empezó todo. Años después pinché en un pequeño club de mi localidad.

¿Fue también en ese momento cuando nació Drumcomplex como proyecto?

Comencé con otro nombre y junto a un amigo, hacíamos back to back cada fin de semana en las fiestas de Factory Afterhours de Dortmund. En aquel momento se pinchaba una mezcla de muchos géneros, no solo techno: Trance, House, Hardcore, Downbeat… A finales de los noventa lo dejamos de hacer y, a comienzos de los dos, mil arranqué Drumcomplex con mi hermano. El primer release fue Pushing Conform en el año 2002, en el sello Toneman de Alex Bau. Mi hermano lo dejó más o menos en 2016. Él es algo tímido y no disfrutaba estando en el stage, hacíamos más el trabajo de estudio juntos. Desde 2016 hasta la actualidad he decidio seguir con el proyecto yo solo completamente, y la verdad es que los últimos dos he estado realmente ocupado. No ha sido como un ascenso al estrellato, sino un proceso de ir avanzando paso a paso. 

En este sentido, ha sido un camino que has construído desde la constancia, con más de veinte años de trabajo, imagino que este último salto lo has logrado también gracias a haber trazado buenas relaciones profesionales, por ejemplo. 

Todo lo que hago viene de corazón e intento no presionarme. Para mí era importante ganarme el respeto por lo que hacía, es decir, no es lo mío quedarme de fiesta con el promotor. Quería hacer mi música y ganarme el respeto a partir de ella. 

Respecto a los proyectos musicales que tienes actualmente, quería comentarte una interesante sincronía. Justo estuve escuchando uno de tus últimos programas Drumcomplexed, y el episodio comenzaba con un track de Motzler, en el sello Chapter Records con base en España. Justamente saqué una première de uno de los tracks del EP, y me ha parecido una casualidad excelente. ¿Cómo preparas los programas y cuál es la idea que tienes detrás de cada uno?

En estos momentos me siento un poco más perezoso. Antes de la pandemia solía pinchar cada fin de semana y luego empezar durante la semana a escuchar promos y revisar los archivos del USB, etcétera. Por suerte, al tener el programa de radio Drumcomplexed, me mantiene un poco en el proceso.

Sin embargo, hace unas semanas decidí regresar a mi trabajo anterior diurno, para equilibrar la situación. Comencé a producir el álbum el pasado marzo, en febrero estuve de gira y luego, con el parón, me mantuve unos meses pero en verano ya quedó claro que la cosa iría para largo y era necesario volver a un trabajo regular para mantener mis ingresos. Tuve la suerte de poder regresar a mi trabajo en logística, aunque el problema es que obviamente tengo mucho menos tiempo para la música. Como puedes imaginar… ¡no tenía millones en el banco!.

Respecto a Motzler, me sorprendió muy positivamente su sonido, es muy noventas y muy fresco al mismo tiempo. Exactamente lo que me gusta. 

Y en cuanto al proceso para el programa de radio, este sale cada miércoles, con lo que tengo que tenerlo listo el martes para subirlo al sistema de distribución. Para ello escucho las promos y hago mis playlist de cara al siguiente. Además, pincho también en un programa de radio el domingo en Ámsterdam, algo bueno también para mantenerme al día con la música. 

Entonces, ¿el programa Drumcomplexed te ha servido para mantenerte conectado con la música durante la pandemia?

«Siempre había tenido en mente tener un programa de radio propio, y lo empecé hace más de un año, teniendo ahora ya más de ochenta programas. A veces necesitas algunas cosas en concreto dentro de tu trayectoria, como por ejemplo un sello para lanzar tu propia música» —Drumcomplex

Y en mi caso pensé que un programa de radio era interesante para estar cerca de los releases y del público, con un sonido que pueden reconocer los oyentes. Para mí era un must have como artista. Además, en estos tiempos complicados, tener un programa de radio propio es muy positivo, algo que no olvidas cuando no puedes hacer muchas otras cosas. 

DRUMCOMPLEX by MARIA KOLTSCHIN.DRUMCOMPLEX by MARIA KOLTSCHIN.

DRUMCOMPLEX by MARIA KOLTSCHIN.

Saltemos del programa de radio a tu sello, Complexed Records. ¿Cómo es tu relación con los artistas que editas desde que comenzaste con el proyecto?

Con algunos artistas no hay mucha relación, digamos que van y vienen. En cambio, con otros, la relación es más sólida, y algunos son buenos amigos y publican a menudo. Sin embargo, trato de mantener la comunicación con todos ellos. Y no se trata solo de name dropping con grandes nombres, sino que por encima de todo la música me tiene que gustar mucho. Desde el comienzo he querido apoyar también a nuevos nombres, más allá del número de sus seguidores en Facebook u otras métricas comerciales. 

¿Qué releases recientes comentarías de los que has publicado recientemente o de los que están por llegar?

Por ejemplo, soy muy fan de Raphael Piperno, actualmente en Londres y nacido en Brasil. Ha hecho dos EP en nuestro sello, y nos conocimos en el ADE de 2018. Estaba en un encuentro con otros artistas y él se acercó y me dio unos USB, es una muy buena historia. Lo escuché al regresar a mi estudio y quedé fuertemente impresionado. Su último release salió el pasado marzo, y es una pena que coincidiese con estos extraños meses. Pero, sin duda, Raphael Piperno es uno de los artistas que apoyo y con los que me gusta trabajar. 

¿Qué tal planeas la agenda para 2021 en cuanto a lanzamientos?

Ya he firmado algo de Richard Ullrich, desde Viena, que también ha lanzado recientemente en OFF Recordings, por ejemplo. La idea será mantener el ritmo, con un lanzamiento cada quince días aproximadamente. Intento no firmar demasiado por adelantado, para no sobrecargarme con los nombres y también para poder manejar los lanzamientos y tener margen de reacción con la situación actual. Habrá también un remix pack de mi álbum, The Story Of Now. 

Me parece muy importante que, a pesar del parón Covid-19, sigas tan activo y con los proyectos tan diversificados: el sello, tus producciones y tu programa de radio, eso a pesar de que has tenido que volver a tu antiguo trabajo. Porque es fácil caer en el desánimo o sentir que uno no hace lo suficiente, aunque en tu caso parece justo lo contrario, que sigues haciendo mucho. 

Sí, después del álbum hice un par de remixes y un proyecto con Frank Sonic, además de todo el trabajo de comunicación que me ocupa actualmente con la salida del álbum, como hablar contigo o con Mixmag. Sin embargo, ahora, con el trabajo a tiempo completo, siento que estoy menos productivo en el estudio, y me presiono a mí mismo. ¡No! Tengo que separarme un poco y el flow volverá, porque acabo de hacer un álbum, y quizás un EP dentro de seis meses no está tan mal… ¡Incluso mi mujer me dice que me relaje! Hace un par de semanas estuve trabajando 40 horas de lunes a viernes, y todo el fin de semana con la promoción del álbum. El lunes siguiente, sentía una especie de bajón, llegaban más noticias del tema Covid, las contradicciones subyacentes con todo lo que va a ocurrir… Me dije que tenía que separarme realmente del asunto, así que el último fin de semana no hice absolutamente nada y desconecté el móvil: fui a la sauna, al gimnasio, leí un libro…

En este sentido, me parece que es pertinente mantenerse al margen de la obsesión de la productividad con el tema lockdown. En mi caso, por ejemplo, decidí dejar las redes sociales hace algunas semanas porque me tenía agotado el tema de trabajar sistemáticamente con cada acción, tener que compartirla de manera original y única en cada red suponía un trabajo extra que ya no daba para más. 

Es gracioso, ahora que lo mencionas, te cuento que en cada pausa que hacía en el trabajo miraba el feed de Instagram o el mail, y cada vez que lo hacía realmente sentía que mi atención se perdía, por lo que tuve que tomar distancia de ello también. Hace meses borré la app de Facebook en mi móvil, el Feed nunca se acaba y las interrupciones son constantes. No podía ser. 

Artwork: The Story Of Now by Drumcomplex.Artwork: The Story Of Now by Drumcomplex.

Artwork: The Story Of Now by Drumcomplex.

Lo comprendo perfectamente. De hecho, tras esta conversación acerca de las redes, podemos entrar a comentar tu álbum, The Story Of Now, que acaba de salir. Es tu tercer largo hasta la fecha, y me gustaría saber qué ideas hay detrás y cómo lo desarrollaste. 

Mi álbum antes de The Story Of Now fue Perfection Is In Imperfection, en 2016, también en Complexed Records. Por aquel entonces justo dejé mi trabajo diurno para dedicarme a la música. Realmente pensé que quería hacer un nuevo álbum, pero no tenía tiempo para ello. Este año, en febrero, estuve de tour en India durante quince días, luego en Madrid, Brasil, Chile y Buenos Aires. Entonces regresé a casa y tenía quince días de descanso, justo cuando llegó el lockdown. Sin duda, me dije, era el momento para hacerlo, así que lo pude hacer a lo largo de unos tres meses. El nombre The Story Of Now viene del libro Now, un libro sobre espiritualidad para estar en el momento y pensar en positivo. 

No había un concepto detrás del álbum, quizás el único concepto que había es que precisamente no había ninguno. Pensé: “haz lo que realmente quieras”. Sé que principalmente hago música para clubes, pero en el álbum hay un poco de todo: algo de piano o algo más tech-house, así como cosas más duras. También quería colaborar con amigos reales, gente con la que hablo a menudo. Frank Sonic, por ejemplo, es amigo desde hace mucho tiempo y hace todo el artwork del label, y hablamos casi cada día. También los otros chicos, como Uncertain desde Viena. Conocido también como Boriqua Tribez, muy famoso en España, por ejemplo. Ben Champell es otro de mis grandes amigos. 

Realmente pensé: haré el álbum y a finales de año podré ir de tour, pero realmente no ha sido así. Sin embargo, pensé que la gente querría escuchar igualmente música durante este año, por lo que ha habido mala suerte respecto al tour, pero es lo que hay. 

Este álbum, a pesar del momento, me da muchas alegrías: desde elegir el artwork hasta pensar si tenemos que hacer vinilo y cómo lo hacemos, pasando por la promoción, nuevos podcasts que me piden y demás. Es algo que me mantiene en el flow. 

Esperemos que así sea durante el período que nos falta para regresar a los clubes. ¿Qué diferencias o cambios detectas entre tu segundo álbum y el tercero que recién acabas de lanzar?

Es una muy buena pregunta: este álbum llega en un momento en el que nadie sabe qué pasará en el futuro. Estamos en una situación que no estaba ahí y que no sabemos cómo acabará. Si le preguntabas a alguien en 2019 qué esperaba de 2020, te hubiese dicho más fiestas, más éxito o lo que sea. Y luego, bam, llegó 2020 y todo se paró. Por eso creo que The Story Of Now es un álbum que contiene esperanza, hecho en el momento en el que necesitaba ser hecho. No creo que haya un sonido especial respecto al anterior álbum, sencillamente quería hacer música de nuevo. 

Por otro lado, como álbum, es muy diverso, y eso es precisamente el sentido de un álbum respecto a un EP, según yo lo veo.

Quería hacer tracks que me gustasen, más allá de mis grandes hits y de lo que mucha gente espera de mí, de tracks como Over You. Se lo envié a Carl Cox, por ejemplo, y me respondió con muy buen feedback. También lo recibió mi buena amiga Klaudia Gawlas. Sabía que sería exigente con lo que hago fuera de lo habitual, y también me respondió muy positivamente.

«Ahora tenemos la libertad de hacer lo que queremos, porque no hay tendencias: las tendencias ocurren en los clubes o en los festivales, pero en tiempos pandémicos, ¿qué es una tendencia? Así que es el momento ideal para hacer lo que queremos» —Drumcomplex