Ritual Breaks, el release nº44 de Dust Trax, firmado por Groovycosta & Vanity Dust.

Es cierto que el ritmo de los releases de Dust Trax en los últimos dos años ha descendido considerablemente, como también han aumentado mis años (y lxs de todxs, es verdad) y, aunque parecía imposible, se han reducido drásticamente las horas que paso en los clubes (por suerte). Sin embargo, gracias a ciertas amistades que me acompañan en esta nueva etapa, siguen surgiendo ideas, algunos proyectos y hasta lanzamientos que me mantienen, de manera más sostenible y a distancia, conectado con la electrónica que tanto he disfrutado durante años y años.

Pero presentar el nuevo release de Dust Trax no es hablar sobre mí y mi ombligo (algo demasiado habitual en los templos del beat, todo sea dicho), sino precisamente agradecer, acreditar y reconocer a su verdadero artífice: Groovycosta. Le conocí hace ya varios años a horas intempestivas y pinchamos juntos en varias ocasiones, con una energía que, lo dejo dicho, pocas veces he logrado encontrar: DJ Kosmos y Headbirds, me vienen a la cabeza, pero la lista es realmente escasa. La amistad, como suele ocurrir, vino después y se ha mantenido hasta el día de hoy. Entre una cosa y otra, como su potente release en el sello, Magnetic, empezamos a pasar algún tiempo en su estudio, Barcelona based, y entre charlas y botones empezamos a tramar, bajo su experiencia, su enorme paciencia y dirección, algunos sonidos.

Ritual Breaks, track nº44 del sello, que ahora que lo pienso empezó por allá 2021 justamente por estas fechas, llega como un proyecto inesperado, quizás no tanto para Groovycosta como para mí: a diferencia de él, he pasado por el universo electrónico lejos de Abletons y máquinas, lo mío siempre fue de quemar pista, you know.

Una de las magníficas (y magnéticas, permitidme el juego de palabras, aunque sea pésimo) cualidades de Groovycosta es su capacidad de producción de alto nivel en muy diversos géneros, del electro al techno, pasando por el dub (quedándome corto). De ahí que fuese relativamente fácil emprender juntos esta pequeña aventura ritualesca, teniendo el interés por el techno en común y, afortunadamente, su equipo, máquinas y ajustado soundsystem a nuestra disposición.

El resultado, y quizás nuestro reto o intención, pasaba por armar un track que tendiese al 4/4, pero con fragmentos capaces de romper ese ritmo, entrecortarlo, forzando otro paso de baile, y un encaje diferente a la hora de mezclar el tan estático "ritmo apisonadora" del techno. Como decía, apenas participo en mis antaño celebrados rituales de baile, pero me consta que, sin grandes cambios, siguen existiendo. Ritual Breaks, que no busca efectismos ni bebe de un hype actual —ni tampoco lo concebimos en la oscuridad de nuestras mentes ni invocando a Detroit ni toda esa sarta de hitos fundacionales que huelen ya a quemado—, es un humilde tributo a ello, con un toque hipnótico (amáis esta palabra tanto como yo, ¿eh?), un grave solvente y una estructura a nuestro parecer convincente. Un track capaz de nadar en muchas aguas, ríos y océanos diversos, a pesar de que yo ahora tienda a ser relativamente feliz nadando por mi pecera.

Gracias, Groovycosta, por la confianza, el esfuerzo, la tenacidad y por dejarme co-firmar este track. Ojalá no sea el último. Y gracias a los que seguís pasando por aquí de vez en cuando, en busca de algún nuevo track, una vieja entrevista o alguna fresca o ya clásica première.

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